Marketing

Consumidor post pandemia: Nuevos hábitos de consumo

La situación derivada de la pandemia ha impulsado y consolidado los hábitos de consumo que aprovechan las posibilidades de la digitalización y que tienden a incorporar las bondades de la sostenibilidad.

La irrupción delCOVID-19 ha modificado el estilo de vida de las personas. Muchos de los cambios que se han producido se han convertido en nuevos hábitos tanto en el trabajo, el ocio y el consumo. Algunos expertos coinciden en que ha habido una revolución en las formas de comprar debido a la pandemia y que, lejos de decaer con el paulatino avance hacia la normalidad, se han desplazado antiguas premisas y se han actualizado conceptos. 

  • Esto ha sido gracias a que el nuevo escenario ha traído consigo métodos más soft de compra digital

No se trata estrictamente de transacciones online, pero en perfiles de edad más senior ha supuesto el empujón para este tipo de compras promovidas por el confinamiento estricto.

Antes de la pandemia se estaba implantando el comercio electrónico y la comunicación digital y, con su llegada, se han confirmado y multiplicado. Ha habido un acelerón de cinco años.

Si antes eran los millennials los usuarios habituales, ahora se ha extendido entre los más mayores, entre el denominado grey market.

El e-commerce ha crecido en todas las categorías y las franjas de edad; Además, las marcas de moda y lujo han abierto camino a las compras impulsivas a través de las redes sociales, consiguiendo afianzar las estrategias omnicanal de las grandes marcas.

Aparte del cambio de comportamiento en los consumidores en pro de la digitalización, que ya se venía dando y que se ha visto intensificado y acelerado con la pandemia, hay tendencias como el enfocarse más en la vida en el hogar, lo que va vinculado al hacer cosas por uno mismo, que parece que se asientan. Del mismo modo, también se ha dado una vuelta a lo local como preferencia del comprador.

Tarjetas y otras formas de pago

  • Mientras aumentaban las ventas virtuales, las formas de pago se adaptaban también al creciente ecosistema digital. 

Aunque los clientes prefieren en un 60% el pago con tarjeta, el pago a través del teléfono móvil ha aumentado desde el estallido del COVID-19 hasta alcanzar una penetración superior al 35%.

Algunos de los nuevos hábitos de compra ya habían surgido antes de la pandemia, pero han sido las particulares circunstancias provocadas por las restricciones las que han generalizado las nuevas formas de comportamiento de los consumidores.

Existen factores que condicionan la compra de un bien: la inestabilidad, las medidas cambiantes, las nuevas normativas y las restricciones… que hacen pensar en no querer ataduras a largo plazo porque el corto y el medio es demasiado incierto.

El valor de la inmediatez

El consumidor va más rápido que la industria y tira de los modelos de negocio. Por eso, la digitalización de las empresas se convierte en un factor crítico de éxito para los próximos cinco años.

Pero no hablamos solo de las grandes empresas o grandes retailers, todo esto comienza en el comercio de proximidad. Son los nuevos protagonistas del Q-commerce, es decir, compras online, en algunos casos compulsivas, de productos que llegan a la casa en menos de una hora. Esto solo es posible si el comercio de proximidad se digitaliza y entra en la industria 4.0 rápidamente.

Consumidores más sostenibles

Los usuarios quieren que las empresas sean sostenibles, pero prefieren que les lleven a casa los artículos que han comprado en vez de recogerlos en la tienda.

También, falta un mayor compromiso de las compañías con los criterios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

La población general prefiere un producto o un servicio sostenible, pero no está dispuesta a pagar más por ello a no ser que afecte a su salud.

No se puede decir todavía que es un concepto clave y determinante, cada vez cobra más peso. El atributo sostenible aporta cierta ventaja competitiva y, muy pronto, las marcas que no formen parte de este sistema serán penalizadas por una gran mayoría de los consumidores porque se está viviendo la plena transición hacia un modelo más limpio.

El 79% de los consumidores considera el criterio ‘verde’ dentro de sus drivers de compra y el 72% de las personas de entre 25 y 35 años afirma sentirse más contentas si sus compras son sostenibles.

La facilidad de acceso a Internet, la constante evolución de las redes sociales y el eCommerce han cambiado la relación de los consumidores con las marcas.

Ahora el centro de atención no es la marca o su producto / servicio, sino el consumidor. Éste debe ser el centro de cualquier estrategia comercial en donde la integración digital, no es una opción sino una obligación para tener éxito.

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redaccion

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